Hillary Clinton contra el embargo
La precandidata
presidencial pedirá el fin del bloqueo a Cuba
Washington. El
miércoles 22 de julio el equipo de campaña de Hillary Clinton,
precandidata presidencial norteamericana por el partido demócrata, anunció que
esta semana la mandataria pedirá a los legisladores estadounidenses que
levanten el bloqueo económico,
comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde
hace 50 años. La ex secretaria de Estado
dará dos discursos sobre el tema este viernes: uno en la Universidad
Internacional de Florida y otro en un foro de la National Urban League -ONG
dedicada a la lucha por los derechos de los afroamericanos-, en Fort
Lauderdale, ciudad al norte de Miami.
En ambos discursos
Clinton respaldará la postura del presidente Barack Obama de reiniciar las
relaciones diplomáticas con Cuba, proceso que fue anunciado por el presidente
norteamericano y el cubano el 17 de diciembre de 2014. Aquella decisión fue
reafirmada durante Séptima Cumbre de las Américas realizada en Panamá en abril de 2015 -la
primera a la que Cuba fue invitada-. Allí Obama y Raúl Castro se dieron la mano como gesto de acercamiento. En mayo de 2015, Cuba fue retirada de la lista de
estados que patrocinan el terrorismo, a la que había
ingresado en 1982 por orden del expresidente Ronald Reagan. El 20 de julio se reabrieron las
embajadas en Washington y La Habana. Durante los últimos meses en varias
ocasiones Obama exhortó al Congreso -con mayoría republicana- a finalizar el
bloqueo. Hasta ahora no ha tenido éxito.
En los
discursos Clinton criticará a sus oponentes republicanos por defender, con
respecto a Cuba, lo que considera “políticas fallidas del pasado”. Que uno de
los discursos sea pronunciado en Fort Lauderdale no es un dato menor: ésa es la tierra natal de Marco Rubio y Jeb Bush, ambos
candidatos republicanos a la presidencia provenientes de la Florida, contrincantes
de Clinton, que se oponen a cualquier grado de deshielo en las relaciones con
La Habana. El senador Rubio, hijo de inmigrantes cubanos residentes en
Miami, ha argumentado que Estados Unidos no debería tener ningún tipo de trato
con el régimen de Castro hasta que cesen en ese país las violaciones de los
Derechos Humanos, como los presos políticos, y haya una reforma democrática.
No es la
primera vez que la ex primera dama defiende el levantamiento del embargo a
Cuba, impuesto por Washington en 1962. En su autobiografía Hard Choices (Decisiones difíciles) publicada en 2014 Clinton relata que mientras estuvo al frente del departamento de Estado (2009-2013) recomendó
al presidente Obama revisar la política de sanciones comerciales contra Cuba y
la prohibición de viajes de estadounidense a la isla. “El embargo no ha logrado
sus objetivos, y lo peor es que está frenando nuestra agenda más amplia en toda
América Latina”, escribió en su libro.
Aunque
Obama anunció en enero algunas medidas para aumentar los viajes y el comercio
con la isla, las relaciones entre ambos países todavía son limitadas. Por
ejemplo, los norteamericanos que quieran ir a La Habana por ahora deberán entrar en
alguna de las doce categorías (entre ellas, visitas familiares, académicas,
culturales o deportivas), ya que el turismo sigue estando prohibido para los
estadounidenses. Mientras el bloqueo, que solo puede ser desmantelado por el
Congreso, permanece intacto, una encuesta a los cubano-americanos del estado de
Florida, llevada a cabo por la Universidad
Internacional de Florida, lugar elegido por Clinton para uno de sus
discursos del viernes, ha demostrado que la mayoría de ellos se opone al bloqueo.
La mayor parte de los jóvenes estadounidenses hijos de cubanos -el 90%- apoya
restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Reuters / Agencia Cubana de Noticias

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